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El Cuento en el medio acuático se plantea como un relato en movimiento, una narración constituida por un conjunto de acciones que los niños han de ir realizando con el fin de adentrarse y descubrir este nuevo medio, más que el simple aprendizaje o dominio de habilidades acuáticas busca desarrollar una actividad más creativa, imaginativa y reflexiva. Los niños, ante el cuento, escuchan, observan, tocan, hacen, se introducen en la historia y la viven. Y es la propia historia la que les hace comprender, percibir, sentir, conmoverse, disfrutar y, en definitiva, aprender.
El agua puede ser un excelente medio donde pasarlo bien, donde disfrutar, donde descubrir, donde experimentar nuevas sensaciones, donde jugar; y el cuento es un excelente medio para conseguir fácilmente todo esto. Unir agua y cuento puede resultar una experiencia más que enriquecedora para un niño, si además añadimos el movimiento el placer puede ser infinito.
Los niños necesitan moverse, a través del movimiento exploran, descubren, viven. Y necesitan, a la vez, la magia, la fantasía, su mundo, el mundo en el que viven, es otro mundo. La actividad fantástica es juego en sí, juego que entrena y estimula la elasticidad del pensamiento, las deducciones, la toma de decisión, la imaginación, la creatividad y la invención. Lo maravilloso, lo mágico, lo simbólico, acompaña al niño, lo conduce y lo hace disfrutar como no logran hacerlo otro tipo de juegos.
La fusión de todos estos conceptos: agua, cuento, movimiento, magia, juego, fantasía… nos lleva a descubrir en el cuento motor acuático una fuente rica e inagotable de posibilidades de desarrollo, teniendo en cuenta las características, intereses y deseos de los pequeños.
Gracias a las palabras logramos comunicarnos, pero parece que queda pobre esa comunicación, parece que nos falte algo, si esas palabras van acompañadas de gestos, guiños, expresiones, movimientos, acciones corporales se puede decir que la comunicación es diferente, es más completa, es más “comunicadora”. Así pues, estará bien unir el texto al movimiento, utilizar el texto como pretexto para moverse, para actuar, y eso es, precisamente lo que buscamos con la aplicación del cuento en el agua.
A través del cuento motor acuático se crea el movimiento, el niño se pone en marcha, empieza a actuar, se mete en la piel de los personajes planteados y va superando pruebas en forma de acciones, acciones divertidas, interesantes, sorpresivas, significativas, motivadoras y, sobretodo, formativas. Lo que el cuento plantea tiene un sentido lógico para el niño, es fácilmente entendible y comprensible por este, de manera que sitúa al menor ante una actividad altamente motivadora y enormemente placentera, lo cual tendrá unas consecuencias increíblemente positivas en el aprendizaje.
¿Y qué cuentos podríamos utilizar? Nos centramos en el cuento maravilloso, pero es perfectamente aceptable incluir otro tipo de narraciones: cuentos populares, fábulas, leyendas… siempre y cuando respetemos los intereses del niño y consigamos alcanzar los objetivos que nos hayamos planteado.
En el cuento motor acuático las acciones deben sucederse con rapidez, el vocabulario empleado debe ser sencillo y entendible, sin descripciones excesivamente largas; el cuento evolucionará de lo conocido a lo desconocido, siempre de manera progresiva. Debe adaptarse tanto a las posibilidades del niño como a los objetivos pretendidos. Debe ser flexible y ofrecer al menor la posibilidad de participar en él, de decidir, de elegir lo que quiere o debe hacer en determinados momentos, lo que hace que se involucre e implique mucho más en la historia de la que forma parte. El cuento motor en el agua debe ser, además, dinámico y concreto, debe estar vivo y ser coherente. Los diferentes aspectos de la historia serán repetidos para que el menor sea capaz de asimilarlos, así pues, aquello más destacable, lo más crucial del relato será recordado continuamente para ayudar al niño a entender aquello que está viviendo en el agua.
Concretando, el cuento debe ser emocionante, divertido, atractivo y comprensible para el niño según su edad, repleto de expresiones que provoquen la risa, con frases rimadas y disparatadas, maravilloso, fantástico, que invite a volar a su imaginación, regado con grandes dosis de poesía, de romanticismo, aceptado abiertamente por el niño en esta etapa, y sobre todo ha de estimular su curiosidad, para captar y mantener la atención desde el principio hasta el final.
En cuanto a la estructura del cuento, y tras analizar a diferentes autores, establecemos las siguientes partes como básicas dentro del cuento motor acuático:
1. Situación inicial de felicidad. 2. Problema. 3. Puesta en marcha para resolver el problema (aventuras, pruebas, aparecen personajes buenos y malos, objetos mágicos...). 4. Recuperación de la felicidad perdida, solución del conflicto. 5. Vuelta triunfante al punto de partida.
A la hora de crear un cuento para el agua, tendremos en cuenta tres aspectos concretos, en orden, estos son: el análisis del caso, veremos cual es el nivel y las características del grupo de alumnos con los que vamos a trabajar para poder establecer los objetivos y concretar los contenidos a desarrollar; la producción de la idea, teniendo en cuenta lo anterior necesitamos obtener la idea a partir de la cual desarrollar el cuento, ¿un personaje? ¿un lugar? ¿un objeto?, algo que nos seduzca y pueda, a la vez, seducir a los niños; construcción del cuento, finalmente, redactaremos el relato que posteriormente llevaremos a la práctica.
La narración del cuento va a determinar en gran medida el éxito del mismo, el profesor/narrador debe creerse el cuento y relatarlo con entusiasmo, debe conocerlo, controlarlo, mantener la magia de la historia, debe ser capaz de expresarse corporalmente y disfrutar con el relato para poder así transmitir ese disfrute a los más pequeños.
Bryant (1999, 105) en su obra «El arte de contar cuentos», resume que «el método para procurar el éxito en el arte de narrar comprende: La simpatía, la comprensión, la espontaneidad. Es necesario apreciar el relato y conocerlo; servirse de la imaginación como una constante fuerza vivificadora; y dejarse llevar por la fuerza del relato, para narrarlo con sencillez, vivacidad y alegría».
Esa narración puede ir acompañada de algún soporte material: títeres o marionetas, dibujos plastificados, cuentos para el agua o cualquier otro objeto que se convierta en un “objeto mágico” propio de la historia relatada, con el fin de atraer la atención y el interés de los menores.
En el momento de llevar a la práctica el cuento motor creado será fundamental tenerlo todo controlado, no sólo a los alumnos con los que vamos a trabajar, también el material a utilizar, la instalación donde se llevan a cabo las clases, la validez del propio cuento, la soltura del profesor…
A continuación exponemos un cuento creado para un grupo de nivel medio, un grupo con una cierta familiarización que ha superado ese miedo inicial al agua y domina las habilidades más elementales, que se encuentra dentro de una fase de experimentación, de descubrimiento y disfrute de las posibilidades de movimiento que el medio le ofrece.
TÍTULO DEL CUENTO: “LOS PIRATAS DEL MAR DE PLATA”
OBJETIVOS ESPECÍFICOS:
● Explorar el medio acuático para disfrutar de sus posibilidades motrices acuáticas y de relación con los demás. ● Conocer nuevas sensaciones propulsivas. ● Aceptar las sensaciones provocadas por el contacto del agua con los ojos, nariz, oídos, etc. ● Mejorar el equilibrio acuático y la implicación de brazos y piernas en el mismo. ● Controlar el cuerpo durante el salto y aprender a enlazar el mismo con el desplazamiento posterior. ● Disfrutar de las posibilidades del buceo. ● Perder el miedo a la inmersión y controlar el cuerpo en referencia al posicionamiento correcto para la realización de una entrada en el agua agradable. ● Experimentar y manipular los distintos materiales encontrados. ● Mejorar los diferentes tipos de flotación básica, ventral y dorsal para relajarse en el agua y adquirir sensación de seguridad.
MATERIAL CONVENCIONAL:
● Tapiz ● Patatas/churros ● Aro ● Tobogán
MATERIAL FANTÁSTICO:
● Material variado que simule ser tesoro
TÍTULO: “LOS PIRATAS DEL MAR DE PLATA”
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NARRACIÓN
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ACCIONES REALES Y OBSERVACIONES
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Planteamiento: El Mar de Plata se encontraba situado al sur del Bosque Encantado. Era un gran mar, que debía su nombre a su color grisáceo; en él había un precioso barco, propiedad de unos piratas buscadores de tesoros y riquezas. Un buen día, estos piratas descubrieron que en el Mar de Oro, situado al norte del Bosque Encantado, había un gran tesoro, de manera, que decidieron emprender el largo viaje para conseguir... El ¡tesoro del Mar de Oro!.
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Los niños se convierten en piratas en busca de un tesoro. Se utilizan los dos extremos opuestos de la piscina, como norte y sur del Bosque Encantado.
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El planteamiento es la parte inicial del cuento, podemos decir que tiene varias funciones, entre ellas, crear un clima mágico y envolvente que perdure durante toda la sesión, captar y mantener la atención de los niños en ese momento inicial e introducir el cuento que dará el hilo argumental a la sesión. En el agua, el planteamiento ha de ser breve, para que los alumnos no permanezcan demasiado tiempo parados, será también sencillo aunque completo y claramente entendible para que, desde el principio, comprendan de qué va a ir la historia. Los alumnos en esta parte inicial se colocarán cerca del profesor y en una zona cómoda, para poder ver y escucharlo de manera tranquila y relajada.
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Nudo: Y así, montados en su barco partieron hacia «el Mar de Oro, donde estaba el tesoro». ¡Vamos piratas subid al barco que nos marchamos a buscar el tesoro!. ¡Moved fuerte las piernas, que sois el motor del barco!.
De pronto, se desató una tormenta y empezó a llover mucho y se crearon grandes olas que hacían tambalearse al barco. Finalmente, los piratas decidieron abandonarlo y con la ayuda de los caballitos de mar, que se ofrecieron a ayudarles, nadaron hasta una pequeña isla.
Pero, ¿sabéis que? ¡Que la isla estaba llena de caimanes! ¡Deprisa, saltar al mar y volver al barco que vienen los caimanes!.
Los piratas siguieron navegando con su barco por el Mar de Plata, pero vieron que para poder llegar hasta «el Mar de Oro, donde estaba...el tesoro», tenían que atravesar la cueva sumergida; así que, tuvieron que bajar del barco y pasar por dentro de ella. ¡Vamos piratas hay que nadar por dentro de la cueva!.
Al salir de la cueva, les estaban esperando de nuevo sus amigos los caballitos de mar para acompañarles hasta la gran Montaña Dorada, por donde tendrían que deslizarse si querían llegar al ansiado Mar de Oro.
Y, por fin, llegaron «al Mar de Oro, donde estaba el gran tesoro», pero para que el tesoro saliese del fondo del mar, todos los piratas debían ponerse de espaldas y cerrar sus ojos, porque si los abrían, el tesoro quedaría en el fondo para siempre. Cuando abrieron los ojos se encontraron con un precioso tesoro, habían perlas, diamantes, collares de oro, joyas de todo tipo, monedas...
¡Mirad! ¡aquí está el tesoro del Mar de Oro!, ¡vamos a cogerlo y ponerlo en el barco, para llevarlo hasta la casa de los piratas en el Mar de Plata!.
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El profesor les anima a subirse al tapiz que simula ser el barco, diciéndoles que ellos son esos piratas que van a emprender el viaje; tumbados en posición ventral sobre el tapiz mueven las piernas para propulsarse.
El profesor salpica agua hacia arriba y provoca el movimiento de las olas moviendo el tapiz. De uno en uno se dejan caer al agua, el profesor les proporciona una patata y montados en ella, llegan hasta el rebosadero y se quedan fuera de pie.
Saltan al agua con las patatas entre las piernas y continúan el desplazamiento hasta agarrarse de nuevo al tapiz.
Otra vez con la ayuda del profesor, que los cogerá de uno en uno, pasarán por dentro de un aro colocado en posición vertical, hundido a media altura en el agua. Tras atravesarlo, les entregará una patata para que se desplacen hasta el rebosadero.
Los niños suben al tobogán, una vez arriba se les entrega la patata para que se lancen con ella.
El profesor les pide que cierren los ojos y sin que ellos lo vean, esparce el tesoro por el agua, el tesoro será todo aquel material del que dispongamos.
Se desplazan por el agua recogiendo el material esparcido y lo van depositando sobre el tapiz. Después regresan al Mar de Plata donde estaba su casa, empujando el tapiz cargado de material.
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Durante esta parte, se desarrolla la casi totalidad de la historia. Los hechos se suceden de manera fluida a través de acciones dinámicas y fácilmente entendibles que no requieren de una excesiva explicación. Se introducen frases de ánimo para motivar a los alumnos a realizar las acciones, así como alguna sorpresa al final de la historia.
El número de ejercicios/habilidades a realizar no debe ser demasiado elevado y se le debe dedicar suficiente tiempo a las mismas, repitiéndolas varias veces e introduciendo las variantes que se nos ocurran, de manera que el niño llegue a asimilar la acció n. Las acciones transcurren en diferentes puntos del vaso, los alumnos deben sentir que se mueven de un lugar a otro, aunque pasen por un mismo sitio varias veces, no importa, pero la sensación de haber viajado a un lugar imaginario se consigue principalmente mediante el movimiento y desplazamiento por el espacio.
Desenlace: Cuando llegaron a casa con todo el tesoro, estaban muy cansados de la gran aventura vivida, y decidieron dormir un poco, flotando sobre el mar, mirando el cielo. «Y colorín, colorado esta aventura ha terminado».
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Trabajo de flotación dorsal y ventral con ayuda individual del profesor, mientras el resto de alumnos intenta flotar, tumbándose en los escalones, o en alguna zona de poca profundidad.
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Con el desenlace finaliza la historia, es importante que los alumnos sean capaces de asimilar y comprender que todo cuento tiene su fin, y que cuando termina, volvemos a la realidad, dejamos el “allí” y regresamos al “aquí”. Buscamos siempre un final feliz, para provocar sensaciones de alegría y acabamos con acciones que inviten al descanso y a la vuelta a la calma.

BILIOGRAFIA CONSULTADA:
BRYANT, S. C. (1999) 15ª edición: El arte de contar cuentos. Ed. Biblària S.C.C.L.
JARDÍ, C. (2000) 3ª edición: Movernos en el agua. Desarrollo de las posibilidades educativas, lúdicas y terapéuticas en el medio acuático. Ed. Paidotribo.
MARTÍNEZ, P. (2001): Bases para un programa de actividades acuáticas infantiles: Modelo Fantástico. Revista agua y gestión, nº 56, p.p. 20-29. Barcelona. SEAE –Info.
MARTÍNEZ, P. Y MORENO, R. (2005): Contando con los niños. II Congreso Internacional de Actividades Acuáticas. Murcia. Instituto de ciencias del deporte.
RODARI, G. (2000) 6ª edición: Gramática de la fantasía. Ediciones Del Bronce.
VENTURA N. Y DURÁN T. (1980): Cuentacuentos. Ed. Pablo del Río Editor, S.A.
AUTORES:
Pilar Martínez De La Fuente
Rocío Moreno Sanz
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