Educación Física: Hacer camino al andar - Ensayo PDF Imprimir Correo electrónico
Revista - Formación del Professorado

EDUCACIÓN FÍSICA: HACER CAMINO AL ANDAR (Ensayo)

INDEref.com Cuando se acerca la “jubilación oficial” y después de 35 maravillosos años de aventuras en el bosque de la docencia de la Educación Física y el Deporte de Competición, es  difícil, no sustraerse a la tentación de recordar el pasado. La memoria colectiva y las vivencias compartidas en tiempos difíciles y complejos, revivir la utopía de los sueños.

 

Es verdad, que la Educación Física y el profesorado, han dejado de ser noticia, por la precariedad económica o desde la perspectiva reivindicativa de los años 80. El status administrativo y docente ya nadie lo cuestiona, aunque a los nuevos colegas, les parezca que hemos estado así toda la vida, sin solución de continuidad.

Pero otra cosa, es la consideración, el prestigio social y académico que de los profesionales y de la materia tienen las familias, en la llamada sociedad del conocimiento y de las tecnologías de la información.

No falto a la objetividad, si digo que el colectivo docente: Primaria y Secundaria, desde la década de los 90, hasta la fecha, vive y sigue viviendo, en el acomodo y anclado en la mística onfaloscopica: mirarse el ombligo. ¡Bastante hacemos con criticar las pocas horas lectivas  que tenemos y esperar a que caiga alguna hora de más, por la acción divina, o por el entusiasmo de algún ministro, o incluso por nuestra cara bonita o fashion jeta…!

Es posible que cegados por el resplandor de los éxitos individuales: cátedras, doctorados, decanatos, o incluso por la facilidad de acceder al mundo laboral, nos haya impedido ver  la incertidumbre del futuro.

Más de veinte años de bonanza laboral, y el fácil acceso a la docencia y a trabajos bien remunerados: preparación física en equipos, gerencia en ayuntamientos etc. Han impedido no sentir el desasosiego de otras profesiones. El futuro laboral y docente no forma parte de nuestras preocupaciones. El paro todavía no ha golpeado con furia en nuestra puerta. ¿Por cuánto tiempo?

Así desde esta perspectiva, me gustaría hacer una llamada de atención, sobre cuatro principios sin una prelación en su enunciado: memoria, ilusión, acción, compromiso.

MEMORIA, no la que se aferra a los recuerdos del pasado, que puede llevarnos a la depresión, si no como bagaje de experiencias, que contemple el presente, para planificar el futuro y generar nuevos impulsos. Nuestra lucha y el espíritu inconformista, junto al soporte de las experiencias de nuestro pasado reciente, tienen que ser capaces de hacer frente a los retos del futuro, para abrir nuevas alamedas de esperanza.

ILUSIÓN, para asumir nuevas metas, en una sociedad de cambios constantes. Romper la inercia del acomodo, creer que tenemos una misión y confiados en nuestras fortalezas, creer que ninguna arista será inaccesible. Seguros en nuestra capacidad para afrontar nuevos aprendizajes, sin miedo a enfrentarnos  a nuevos paradigmas y a nuevos modelos pedagógicos.

ACCIÓN, “…se hace camino al andar…” (Sic) decía el poeta. Nuestra asignatura se construye desde las vivencias, desde la experimentación, desde el roce, desde la colaboración, desde los espacios compartidos, desde los sentimientos, desde las emociones, desde el trabajo cooperativo ¿Quién puede superar estas señas de identidad, para ser parte importante en el  constructivismo social del Siglo XXI?

COMPROMISO, dice J.Watson, Premio Nóbel, “Nada nuevo realmente interesante, surge sin la colaboración” (sic). La colaboración como proyecto colectivo, capaz de pasar de las palabras a la acción, aunque sea en un espacio de riesgo, por ahora desconocido.
Este compromiso, debería ser la brújula que orienten nuestras acciones. No es posible el cambio de rumbo sin el compromiso personal. ¿Quién debe liderar este nuevo movimiento?  James Selman, pone el dedo en la llaga, cuando afirma: “la capacidad de comprometernos, es posiblemente el aspecto más destacable y constitutivo de nuestra existencia como seres humanos” (sic)


Creo que ha llegado el momento de un rearme ético y profesional, para enfrentarnos con decisión, con las incertidumbres de los nuevos tiempos. Las soluciones a los problemas, no son tan rápidas como las balas…pero no podemos seguir pasando por sitios sin manchar y sin limpiar. ¡Va siendo necesario un encierro en el Ministerio!

 


 

Pedro Rodado Ballesteros.
Catedrático de Educación Física.
IES Pablo Picasso.
Málaga